|
SABADO, 25 DE
JUNIO DE 2005- FRESNEDA DE LA SIERRA TIRON
PRESENTACION
DEL TERCER CICLO DE CONFERENCIAS DEL ALTO TIRON
David Peterson
¿UNA ATALAYA
MEDIEVAL EN FRESNEDA?
Presentación del
Taller Arqueológico
Angel Aparicio
Bastardo
SABADO, 30 DE
JULIO DE 2005- FRESNEDA DE LA SIERRA TIRON
EL HABLA DE
LA SIERRA DE LA DEMANDA
José María Pastor
Blanco
SABADO, 27 DE
AGOSTO DE 2005- SAN VICENTE DEL VALLE
LA (NO)
TRASHUMANCIA EN EL VALLE DE SAN VICENTE
Juan José Martín
García

SABADO, 1 DE
OCTUBRE DE 2005- FRESNEDA DE LA SIERRA TIRON
ANTROPOLOGÍA
Y TOPONIMIA
Rufino Gómez Villar

Crónica de María
José González
El pasado 29 de
octubre, el arqueólogo Ángel Aparicio presentó los resultados
de las excavaciones realizadas en los yacimientos de la Peña La
Rozola y Villanueva. El descubrimiento de los restos de una
torre de vigilancia de los siglos XI-XII,
y los de una ermita dedicada a Santa Barbara
edificada entre los siglos S.XV-XVI, junto con
diversos hallazgos como, una escudilla
vidriada de los siglos XV, monedas de la época
de Felipe II, un enterramiento datado en el siglo XVI
y cerámica de Talavera
de los siglos XVII y XVIII son el fruto
de este proyecto.
El taller de
arqueología ha sido posible gracias a la labor de numerosos
voluntarios que han colaborado en sus trabajos, y gracias a las
autorizaciones recibidas por parte de la Junta de Castilla y
León, el Ayuntamiento de Fresneda y por la financiación recibida
de la Diputación de Burgos.
El Taller
Arqueológico, llevado a cabo desde el 15 de agosto hasta el 4 de
septiembre de 2005, ha sido dirigido por el arqueólogo
Ángel Aparicio Bastardo,
que ha colaborado en este proyecto de forma voluntaria durante
parte de sus vacaciones estivales. Los voluntarios fueron
organizados en cuatro grupos. Cada grupo trabajó durante una
semana, 5 horas diarias (de 9:00 a 14:00 horas) salvo uno de
ellos que realizó sus tareas durante los fines de semana.
Cada equipo de trabajo fue
bautizado con el nombre de un yacimiento importante de la
provincia de Burgos, quedando agrupados bajo los siguientes
nombres: Atapuerca, Lara, Covarrubias y Asunción.
La conferencia fue
precedida por la intervención de David Peterson, que quiso
destacar la gran acogida que ha tenido este taller. David
comentó que en la primera reunión para lanzar este proyecto se
ofrecieron 19 personas como voluntarios para participar en las
excavaciones, que finalmente aumentaron hasta llegar a la cifra
de 38 colaboradores que han intervenido directamente en los
trabajos de campo. Para luego puntualizar que si a esta cifra se
le suma las personas que han contribuido de otra manera a este
taller, con consejos, ánimos, o con almuerzos para los
participantes directos, podremos llegar al número de 100
colaboradores. Lo que se considera todo un éxito desde el punto
de vista social y participativo.
El arqueólogo Ángel
Aparicio quiso comenzar con los agradecimientos a todos los que
han participado en este taller, y a las instituciones que han
concedido permisos y licencias, como es el caso del Ayuntamiento
de Fresneda y la Junta de Castilla y León y por supuesto, a la
Asociación Amigos de Fresneda por su apoyo incondicional a este
proyecto.
Ángel Aparicio
diferenció entre el trabajo de campo y la labor posterior al
proceso de excavación y procedió a extenderse en éste último
tema de forma muy amena y didáctica,
Su exposición empezó
con una introducción sobre la ciencia de la arqueología, la que
considera es siempre una aventura, la aventura del
conocimiento, la aventura de averiguar la historia del pasado de
la localidad. Para su charla se valió de la figura de Indiana
Jones, al que considera arquetipo ideal del arqueólogo en la
iconografía popular a través del cine, pero recalcó que la
arqueología a veces no es una cosa de aventuras exóticas, pues a
menudo lo tenemos mucho más cerca, muchas veces lo tenemos al
lado de casa, como es nuestro caso.
Ángel definió la Arqueología como una
ciencia que en primer lugar estudia el pasado, y no recurre a
documentos escritos, a diferencia de la historia. Se apoya en
otros elementos, los monumentales o constructivos, la cerámica,
tejidos, huesos, metales, que aportan mucha información. Todos
estos componentes son sobre los que se asientan la ciencia
arqueológica.
PEÑA
DE LA ROZOLA
“En la cima de la Peña la Rózola se
observaban una serie de muros que parecían marcar levemente una
trayectoria, ese fue el inicio, a partir de ahí plantemos el
proyecto, pensamos que podía ser una torre, por la posición
sobre el cerro y sobre esa base, sobre esa hipótesis, se planteó
el proyecto de excavación” comentó Ángel Aparicio.

La excavación comenzó por descubrir
una serie de muros, y una serie de depósitos, de derrumbes de
destrucción de un edificio. En el interior de los muros se
apreciaba un derrumbe de tejas, es decir la caída del tejado del
edificio. Según comentó el arqueólogo, normalmente en el
derrumbe de un edificio, primero se cae el tejado y luego se
desploman los muros.
Los muros hallados correspondían a un
edificio de planta rectangular con un ábside cuadrangular hacia
oriente, lo cual les llevó a pensar que pudieran ser los restos
de una ermita.
El ábside es de forma cuadrangular,
en su centro, contra el muro, aparece la rotura del pie del
altar, y en este lugar aparecen restos de lo que fue el suelo
primitivo de esta ermita. El suelo estaba conformado con un
mortero endurecido de cal, arena y piedra, lo que conformaba la
superficie lisa que regularizaba las pendientes del terreno.
La nave del edificio es otro
cuadrángulo, más o menos exacto. La puerta se situaba en
contraposición al ábside. Y en el centro de la nave apareció un
enterramiento muy descompuesto.
Sin embargo el ábside no guarda una
orientación exacta con respecto a la nave, no ajusta
exactamente. Este y algún otro factor llevaron a pensar que el
ábside asienta sobre las ruinas de un edificio anterior,
probablemente una torre de vigilancia de época medieval. Se
aprecia en este ábside una banqueta de cimentación, que no
aparece en la nave. También aparece un sector regresado del
ábside justo en el empalme con la nave, que hace pensar que es
justo el momento en el que se aprovecha para unir la nave con
una nueva estructura montada sobre la torre anterior.

Parece que ubican la torre encima del
cerro por ser una posición privilegiada. Desde ese punto se
controla visualmente tanto la entrada desde la parte de Belorado
hacia la población, pero también se controla el antiguo camino
que venía desde Valgañón y Ezcaray. Es decir, normalmente esa
posición, ya de por sí es privilegiada, pero si además le
añadimos la altura de la torre, el control visual que se tenía
era absoluto.
Se considera que
hay dos momentos claros, uno lo que es la torre, y otro la
ermita, cuyo ábside monta sobre los restos arruinados de esa
torre.
Con respecto a la ermita, se pudo
comprobar que tiene algunas reformas. En concreto sobre el muro
norte, en un momento determinado, se adosó otro muro de una
construcción totalmente distinta. Mientras que los muros de la
nave son de piedra concertado con barro, una construcción
popular que aparece en muchas casas de Fresneda, en cambio este
otro muro adosado que aparece en la zona norte es de cal
concertado con piedra, totalmente distinto. El interior la
ermita estuvo encalada, como se puede apreciar por los restos
aparecidos. Esto lleva a pensar que durante el periodo de uso de
esta ermita, el edificio sufrió adaptaciones.
Se tiene constancia que la ermita
seguía en pie en 1752, ya que está registrada en el Catastro de
la Ensenada, sin embargo, ya no figura en las relaciones de
Pascual Madoz de 1850, con lo que se estima que el periodo de
destrucción de la ermita se produjera probablemente a finales
del S.XVIII o principios del S.XIX.
Ángel Aparicio realizó una breve
explicación de la metodología utilizada por los arqueólogos,
aclarando que ésta se rige por la Matriz de UE (unidades
estratigráficas). Cada elemento que aparece en una excavación se
le representa por un número, que luego tiene su correspondiente
ficha. Es una especie de árbol genealógico.
Los Hallazgos:
Bajo la cubierta vegetal, apareció
una pieza de Talavera de los siglos XVII y XVIII.
En el interior de la nave (unidad
estratigráfica 16) apareció un cadáver conservado de forma
parcial y muy degradado, pero los huesos recuperados presentan
conexión anatómica pues aparecieron tal y como los enterraron.
Este enterramiento se fecha en la segunda mitad del S. XVI,
porque aparecieron asociados a dos monedas que han sido datadas
con total precisión, son dos cuartos correspondientes al reinado
de Felipe II.
En la unidad estratigráfica 26
aparece una escudilla vidriada (bastante
completa) y algún otro fragmento no exactamente de la misma
pieza, pero sí del mismo tipo de cerámica, que ha permitido
documentar con bastante fiabilidad la fecha de construcción de
la ermita (siglos XV-XVI).
El arqueólogo describió que las
unidades estratigráficas se
agrupan
por periodos que marcan la vida del yacimiento. El periodo 1
sería la construcción de la
torre. El periodo 2 sería la destrucción de la torre. El periodo
3 sería la construcción de la ermita. El periodo 4 sería el
periodo de uso de esa ermita. El periodo 5 sería la destrucción
de la ermita. Y el periodo 6 serían los niveles de colmatación,
excrementos de vaca, etc … que aparecían sobre
el yacimiento. Esto permite establecer la secuencia cronológica
del yacimiento.
”Efectivamente no tenemos ningún
documento que nos indique la existencia de una torre. Si
averiguamos que pudo haberla es por los restos arqueológicos.
Conjeturamos, pensamos, que esta torre pudo levantarse en los
siglos XI-XII, porque esta zona, el valle de San Vicente, fue
una zona, durante esas dos centurias, disputada por los reinos
de Navarra y Castilla”, afirmó Ángel Aparicio.
Durante mucho tiempo, hubo una serie
de conflictos bélicos entre los reinos de Castilla y Navarra por
la frontera entre estos dos territorios. El Valle de San
Vicente, formaba parte de uno de los lugares de disputa entre
ambos y los dos reinos trataban de poseer esta zona.
El arqueólogo consideró que no es de
extrañar que se construya un elemento militar, sobre todo con
una función de vigilancia, por posibles ataques, con una función
preventiva, más que defensiva.
“La torre presenta poca entidad lo
que nos hace pensar que no tuviera una función defensiva, si no
más bien fue un punto de control, de alerta para los vecinos”
comentó Ángel Aparicio.
Con el transcurrir del tiempo, se
soluciona el conflicto, y la torre pierde su uso, Entre los
siglos XIII-XV, la torre se arruina por abandono.
En el S.XV-XVI sobre esos restos se
levanta una ermita. La época en la que se construye la ermita es
un periodo muy importante para Fresneda, históricamente
hablando. En este periodo Fresneda era un lugar de la familia de
los Velasco, familia que patrocina la
fundación de dos conventos franciscanos en la sierra de
Fresneda, el oratorio de San Antonio y el Convento de San
Bernardino, que debieron tener un impacto evidente sobre la
población.
“Un poco al amparo de ese fermento
nuevo espiritual y devocional es muy probable que una serie de
puntos donde existía memoria de existencia de restos anteriores
fueran reconvertidos como ermitas para mantener la memoria del
lugar y reconvertirlo en elemento religioso. Nosotros pensamos
que eso fue así, que esa época tiene mucho que ver con la
impronta marcada por el Convento de San Bernardino y el Oratorio
de San Antonio” afirmó Ángel Aparicio.
La ermita se pone bajo la advocación
de Santa Bárbara, y no se piensa que sea casual, pues la
iconografía de Santa Bárbara fijada desde antiguo, se la
representa con la palma del martirio y una torre en la otra
mano. Se piensa que debió existir alguna memoria, por parte de
los vecinos de la localidad, sobre la existencia de los restos
de una torre, y por guardar memoria de la existencia de esa
torre, deciden poner la ermita bajo la advocación de Santa
Bárbara.
VILLANUEVA
Villanueva aparece citado por primera
vez en documentos del S.X, al igual que el caso de Fresneda.
La excavación consistió en practicar
los sondeos sobre los restos de una serie de tumbas.
La primera tumba aparece fragmentada.
En ella se puede apreciar perfectamente el cráneo, los brazos y
las costillas.

La segunda, es de un niño, que es más
clara de observar, en el que el esqueleto aparece bien
conservado. Se trata de una tumba de lajas (realizada a base de
hincar lajas de piedra para conformar la caja de la tumba)
La tercera, pertenece a un adulto, y
el del mismo tipo de tumba que la anterior.
“La interpretación: nos encontramos
con el cementerio de los antiguos vecinos del pueblo de
Villanueva. Estas tumbas las podemos enmarcar entre los S.XI-XIII.
Este cementerio se disponía alrededor de lo que era en principio
la iglesia del pueblo, pero en un momento determinado, no
sabemos por qué, el pueblo se abandona y lo único que sobrevive
es la iglesia, transformada de nuevo en ermita” explicó el
arqueólogo.
Actualmente, muchos vecinos
reconocían y han visto paredes de esa ermita, y la memoria de su
existencia ha llegado prácticamente hasta nuestros días.
Cuando se comenzó a trabajar sobre
este yacimiento no se tenía prácticamente referencia alguna,
pero David Peterson encontró un viejo artículo de una
compatriota suya, se trataba de una arqueóloga que había
realizado excavaciones cerca de Fresneda en el año 1932. Gracias
a la memoria de un vecino de Fresneda se consiguió saber que se
trataba del mismo yacimiento, el de Villanueva. “Hemos
reexcavado en un lugar que ya había sido excavado en 1932. Hemos
recobrado elementos de una excavación anterior” comentó Ángel
Aparicio.
Hay una publicación que databa estas
tumbas en época visigoda, pero gracias a las excavaciones
realizadas durante este verano, se ha podido comprobar que son
tumbas de los siglos S.XI-XIII. El arqueólogo exponía que estos
vecinos de los S.XI-XIII vieron seguramente la torre de
Fresneda, serían coetáneos del momento de existencia de la
torre, seguramente pasearon al pie, o incluso subirían a la peña
donde se conservaba la torre antes de que se destruyera.
Tras esta
exposición, llegó el momento de las preguntas:
Pregunta.-
¿La imagen de Santa Bárbara mostrada en pantalla es la de la
ermita de Ezcaray?
Respuesta: Si, es de la
ermita de Ezcaray. La ermita de Santa Bárbara de Ezcaray
mantiene una posición muy parecida a la de Fresneda. Está en un
alto sobre un cerro, controlando también el acceso desde Santo
Domingo de la Calzada. Pensamos incluso, como hipótesis, que
puede constituir parte de un mismo sistema de control, que
controla el paso desde Santo Domingo a través de Ezcaray,
Valgañón y Fresneda, pero esto es una hipótesis, la verdad es
que todavía no hemos podido comprobarlo de momento.
P.- También hemos visto una
campana en la iglesia de Fresneda dedicada a la Nuestra Señora
de la Asunción y a Santa Bárbara.
R.- Si, el problema es que la campana
es bastante más reciente. Pero la advocación de Santa Bárbara es
una advocación que viene de antiguo. Santa Bárbara es una
doncella que vivió en el S.III en Asia Menor, que era de una
belleza extraordinaria, hasta tal punto que su padre la encierra
en una torre para protegerla de las apetencias carnales. Durante
ese encierro, Santa Bárbara se convierte al cristianismo, en
contra de los ritos paganos de su padre. Su padre cuando se
entera la lleva ante el precepto, el cual después de torturas, y
viendo que no se retractaba de su compromiso católico la condena
a muerte. Es su propio padre el que se ofrece a darle muerte
sobre lo alto de una cima. Ejecuta la sentencia el propio padre
con su mano. Al bajar el padre del cerro, un rayo lo mata. Santa
Bárbara es tanto la patrona de los rayos, la que protege contra
los rayos, pero también es la patrona de los artilleros, de los
estudiantes. Siempre se la relaciona con puntos altos. Hemos
visto algún caso más de ermitas de Santa Bárbara suelen tener
una posición privilegiada de control visual. Pensamos que no es
una coincidencia, si no que se escogen en función de la propia
posición topográfica.
P.- La época en que vivió el Padre
Fresneda, el S. XVI, al igual que la construcción de la
Iglesia, también del S.XVI, coincide con la datación de las
monedas de Felipe II que han aparecido en el yacimiento. En la
zona más vieja de Fresneda, es dónde se encuentra la llamada
Casa del Obispo, la zona dónde pudo estar el antiguo Fresneda
¿Podría estar todo interrelacionado?
R.- Parece que el S.XV, finales del
S.XV- S.XVI es una época de bonanza económica para Fresneda. Y
no son ajenos a esa bonanza la familia de los Velasco, que son
los señores de la zona, y los que patrocinan gran parte de las
reformas y patrocinan, entre otras, el Oratorio de San Antonio y
el Convento de San Bernardino. Seguramente toda esa conjunción
de factores, lleva a emprender proyectos como la Iglesia, el
puente, hay conexión con el casco antiguo de Fresneda y dónde se
levantan una serie de ermitas, seguramente Santa Bárbara no
fuera la única, es muy probable que algunas otras ermitas, que
marcaban una especie de corona alrededor de Fresneda, tengan su
origen en los siglos XV-XVI, si está ligado, totalmente ligado.
Intervención de David Peterson:
En la catedral de Burgos hay varias imágenes de Santa Bárbara.
Parece que hay un culto con bastante implantación en la
provincia. Hay una campana dedicada a Santa Bárbara, según leí
en artículo ayer, era la campana que se tocaba en caso de
tormenta, peligros, para alertas, se puede ver un vínculo casi
directo con la torre de vigía, no sé si las torres de vigía
medievales tenían campanas.
Angel Aparicio: Quizás
campanas no, tenían otro sistema de alertas, hogueras, por
ejemplo.
P.- ¿Habéis hecho algún estudio de
los restos humanos para ver si tienen un origen navarro,
castellano, asturiano?
R.- No, pero la verdad, es que los
sistemas genéticos no creo yo que afinen tanto. Es muy
complicado. Tendrían que hacer a los vecinos de Fresneda un
estudio genético, no sé hasta que punto se podría extraer el
ADN, y hasta que punto luego podría
sacarse un origen, yo creo que en la península estamos tan
mezclados que es complicado el tema.
P.- ¿Hasta qué fecha estuvo en pie
la ermita?
R.- La ermita la tenemos documentada
en el Catastro del Marqués de la Ensenada, en 1752, pero ya no
aparece citada en las relaciones de Pascual Madoz en 1850.
Entonces pensamos que entre esas fechas es el periodo de
destrucción de la ermita. Probablemente a finales del S.XVIII o
principios del S.XIX. Lo que pasa es que evidentemente para la
memoria colectiva del pueblo es poco tiempo. Y gracias a que
había gente en la localidad que guardaba memoria de boca de sus
abuelos de la existencia de una ermita dedicada a Santa Bárbara
en el cerro de la Peña la Rozola, supimos la referencia con
Santa Bárbara.
Intervención de David: A
finales del S.XVIII hubo un gran descenso muy importante de la
población en Fresneda.
P.- ¿Por qué en un primer momento
se piensa que las tumbas de Villanueva eran visigodas?
R.- La verdad es que apareció en una
publicación del año 70. En el año 70 la arqueología medieval
era incipiente, estaba en pañales, se conocía muy poco. El mundo
visigodo en cambio era un mundo con bastante atractivo, la
tendencia era en seguida, en cuanto aparecía algo que no estaba
muy bien datado, a decir que era visigodo. Posteriormente
necrópolis medievales se han excavado muchísimas.
P.- ¿Cuántos habitantes vivían en
Villanueva? Villanueva lo he visto aparecer al mismo nivel que
Fresneda a la hora de mencionarlo en documentos antiguos,
mientras que a Pradilla se la mencionaba como una entidad
menor. ¿Era mayor que Pradilla?
R.-No había relación de vecinos de
Villanueva en aquella época. Si es cierto que aparece vinculada
Villanueva a Fresneda, pero no sé hasta qué punto pueda ser
porque los dos lugares eran parte de la familia de los Velasco.
En la documentación de los Velasco es cierto, que siempre
aparece Fresneda y Villanueva juntas.
P.- Se supone que Villanueva es
posterior a Fresneda por el mismo nombre “Villanueva”.
R.-¿Posterior Villanueva a Fresneda?
Podría ser posterior, pero tampoco las tenemos todas con
nosotros porque “Fresneda” tampoco es un topónimo que haga
referencia a una población anterior, digamos que es un topónimo
nuevo, de gente que se ubica y le da el nombre en función de los
árboles que hay en el entorno, los fresnos, entonces no tenemos
ninguna certeza de que una sea anterior a la otra. Y de hecho la
documentación más antigua las menciona prácticamente en la misma
época. Podría plantearse como hipótesis, pero no tenemos ninguna
base para afirmarlo
¿Dónde ubicaría Villanueva,
estaría en el Tirón o por Bagadía?
Es difícil, porque hay una buena
escombrera... Probablemente la ermita estuvo situada más en alto
y la población más bien en la ladera, probablemente.
El Diario de Burgos
publicó un artículo sobre está conferencia en su edición del
08/11/2005,
PINCHA PARA VISUALIZARLO
|
SABADO, 26 DE
NOVIEMBRE DE 2005- FRESNEDA DE LA SIERRA TIRON
SABADO,
7 DE
ENERO DE 2006- FRESNEDA DE LA SIERRA TIRON
URBANISMO Y
ARQUITECTURA POPULAR DE FRESNEDA
Eduardo Manso
Arecha
Esta conferencia estaba prevista para el 26 de noviembre, sin
embargo ha sido cancelada a causa del mal tiempo. Se ha
pospuesto para el 7 de enero..
|
|